
Yo fui una de las millones de almas que vibraron ayer con la victoria de nuestra selecciòn contra los rusos. Voy a dejar pasar el fervor españolista a pesar de que me recorrì Roma con una bufanda, una foto de Fàbregas y la imagen del santo de Sancuartos.com (en fin, hay que hacer el garrulo de vez en cuando) Los italianos nos cantaban los pajaritos, Paquito el Chocolatero, Que viva España... mìtico. A parte de buen perder no ha habido ninguno que no me haya contado cuànto han disfrutado con nuestro juego. A mì, sin embargo, aparte del buen sabor de boca se me quedò una cosa, que creo que es aùn màs importante.
La media de edad de nuestros jugadores no pasa de los 26 años. En un paìs que envejece progresivamente tener un Gasol, un Alonso, un Nadal o un Silva, que entre los 4 no suman 100 años, es mucho màs de lo que nos imaginamos. Mirando nuestro gobierno, y comparàndolo con otros (al margen de que lo hagan bien o mal), tenemos un Presidente jovencìsimo. 47 años. Por poner un simple ejemplo, el presidente italiano, Napolitano, tiene... 83 años!!!!! La juventud gana poco a poco, timidamente, el terreno en España. Ayer, tuvimos una buena muestra de ello, aunque sea un detalle meramente anecdòtico. Aragonès, 70 años, confìa en sus jòvenes, en chicos como Silva que apenas han pasado de los 20 años, y le entrega el mando del equipo a Casillas, nacido en 1981.
Desde luego, la gran mayorìa de los jòvenes tenemos poco que ver con los futbolistas, millonarios, mimadìsimos y siempre centro de atenciòn. Sin embargo, casos como los de Cesc, Xavi o Alonso (chicos normales, educados, con parejas que no son show-girls, que pasan inadvertidos para la prensa) sì que nos podrìan representar y ser un motivo de orgullo. Alonso se licenciò en Econòmicas y acaba de tener un hijo con su novia de toda la vida. Xavi huye de la prensa y mantiene siempre una actitud correctìsima dentro y fuera del campo. Cesc, a pesar de ser el lider del Arsenal y vivir en Londres, habla frecuentemente con sus padres por Msn, se define como un chico normal y en cuanto puede escapa con su familia a su pueblo barcelonès. Desde luego, nada que ver con el buen jugador sì, pero escandaloso y poco disciplinado Cristiano Ronaldo. Los nuestros son tambièn campeones en la vida real, casi todos, y son jòvenes. España poco a poco apuesta por nosotros, y no sòlo en el fùtbol... espero.