lunedì 7 luglio 2008

Federica no está

Federica no regresó a casa después de sus soñadas vacaciones en Lloret de Mar. En Padova, su ciudad, dejó a sus hermanos y a sus padres, su trabajo en una bonita joyería gracias al cual con mucho esfuerzo logró ahorrar un dinero para irse con su amiga Stefania a relajarse en la Costa Brava. El 1 de julio desapareció. Y hoy la encontraron, pero de la peor de las maneras posibles.
Era una chica normal de 23 años, como yo, como cualquier otra muchacha de nuestra edad, con sueños, proyectos y tanta vida por delante. Me deja de piedra el pensar en las tonterías que se leen en la prensa, sobre la inconsciencia de nosotros los jóvenes como si categóricamente, fuéramos todos una banda de locos que no piensa en nada ni en nadie. No todos somos así. ¿Por qué se generaliza en estos casos? ¿Es lo correcto? Ella era una muchacha como cualquier otra, con ganas de divertirse sanamente pero que por circunstacias terribles ha encontrado la muerte sólo por querer desconectar uos días, disfrutar de sus vacaciones en una juventud que parece que ultimamente no nos dejan vivir a ninguno.
Ahora resulta que la incompetencia policial nos tiene que condicionar a todos. Aquella que no sabe controlar a aquellos que delinquen verano tras verano (por desgracia el caso de Federica no es el único) año tras año, semana tras semana, que nos deja nuevos casos de vidas truncadas que apenas ahn comenzado. Los políticos hablan de quitar cruces en las oficinas pero la verdadera cruz es leer los casos de asesinatos y abusos que se producen cada dia. Ahora las muchachas tenemos que estar encerradas en casa para evitar que el loco de turno o los locos de turno nos arruinen la existencia. ¿ésto es vida? Tenemos que depender de novios, amigos o familiares para poder dar un paso tranquilas por la calle. Del caso de Federica dicen, que estaba sola cuando desapareció, sí ¿a quién se le ocurre? No podemos estar solas. A este paso tendremos que salir a trabajar con más escoltas que Bush, vaya ser que el animal de turno no se pueda resistir a la tentación de que estamos solas y somos indefensas. Y arruinen nuestra vida y la de nuestros padres que con tanto amor y tanto sacrificio nos han hecho crecer.
Me siento profundamente avergonzada de nuestra sociedad y hoy no he podido dejar de pensar en Federica, aunque no la conociera. Por favor, que ésto no se repita más. No hay derecho

1 commento:

Anonimo ha detto...

Me encanta como escribes! Sigue asi. espero seguir leyendote. un saludo desde granada